Hola, estuve de vacaciones en Hungría, más precisamente en Budapest con mi pareja y tuvimos la suerte de encontrar este lugar. Fue entrar allí y luego de pasados unos pocos minutos, una de las secretarías se acercó a mí, ofreciéndome algo de beber. Yo estaba bastante nerviosa , ya que claro, estaba en un lugar desconocido para mí, de vacaciones lo que menos hubiese pensado era tener que ir a un dentista,por fortuna este lugar me salvó. Luego de muy poco tiempo, en la sala de espera me pidieron llenar una planilla con mis datos personales y no tuve tiempo de completarla, ya que la doctora me estaba llamando. La doctora y ayudante, ambas supieron que hablaba otro idioma y me hicieron preguntas en inglés, lo cual me dio un gran alivio, ya que estaba con mucho miedo de no poder comunicarme con ella. Lo demás sucedió todo tan rápido, que en menos de lo que yo pensaba ya me encontraba de pie , saludando a la doctora y deseándole un muy buen día.Así que si estoy de vacaciones una vez más por esa bella ciudad no dudaría en visitar a mi dentista.